¿Cómo funciona la fibra óptica?

La fibra óptica es una de las formas de transmisión de datos más rápida y extensa que existe en la actualidad. Se trata de cableados ópticos muy finos, con un diámetro que no suele superar el de un cabello humano, hechos de filamentos de fibra de vidrio o de materiales plásticos translúcidos, a través de los cuales se conducen pulsos de luz, láser o LED, cargados de información.

Son como autopistas de datos. La información viaja a través de la fibra óptica del punto A al punto B, en donde se decodifican los datos transmitidos. Dado que lo que viaja por el cableado es luz en lugar de electricidad, la velocidad de conexión es superior. Lo que es más, debido al principio de reflexión interna total, no se pierde información (no se pierde luz) a lo largo del recorrido, lo que posibilita la transmisión de información en distancias mucho más largas que al utilizar un cableado tradicional de cobre, por ejemplo.

La utilización más extendida de la fibra óptica es en servicios de conexión a internet de alta velocidad. De hecho, es el tipo de conexión más rápido y estable disponible en el mercado; pero tiene otras utilidades, como conexiones de audio, sistemas de seguridad, fabricación de sensores y transferencias de criptomonedas, solo por nombrar algunas.

Además de su superioridad en cuanto a velocidad y a distancia, la fibra óptica tiene un impacto menor en el medio ambiente (en comparación, una vez más, con el cableado tradicional), es relativamente liviana y es inmune a interferencias electromagnéticas.

Dicho esto, también existen desventajas asociadas a la fibra óptica, como la fragilidad del cableado, la complejidad del proceso de instalación y la imposibilidad de transmitir electricidad, lo que implica que, en caso de ser necesario, se deban instalar emisores y transportadores que funcionen por fuera de la fibra óptica. Además, hasta el momento, el costo de instalación y contratación de un servicio de fibra óptica suele ser algo más caro que el de otros tipos de conexión, aunque en los últimos años estos precios se han ido equilibrando.

En todo caso, existen dos grandes tipos de cableados de fibra óptica:

  • Fibra óptica monomodal: en este tipo de fibra óptica se transmite una única señal de luz, capaz de alcanzar distancias de hasta 400 kilómetros gracias a que utiliza un núcleo más pequeño que reduce al máximo la distorsión de la señal. Es el tipo de cableado de fibra óptica más caro, pero el que proporciona un ancho de banda más amplio, lo que se traduce en una velocidad superior.

  • Fibra óptica multimodal: en este tipo de fibra óptica se pueden transmitir una gran cantidad de señales de luz por el mismo cable, lo que le resta estabilidad y la hace menos confiable para conexiones de larga distancia. Es un tipo de cableado más económico y, a la vez, más fácil de instalar, especialmente recomendado para conexiones de media y corta distancia.

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