¿Qué significa alojamiento web?

El alojamiento web, comúnmente referido como web hosting o simplemente hosting, es el espacio virtual, dentro de un servidor, en el que se alojan los ficheros, archivos y demás contenidos de un sitio web determinado. Todo sitio web en internet está alojado en un servidor y asociado, a su vez, a una dirección o dominio de internet. Cada vez que un usuario accede a un dominio en particular, el navegador se comunica con el servidor correspondiente para extraer la información del alojamiento web referente al dominio en cuestión, para luego presentar esa información al usuario (toda esta operación, por supuesto, se lleva a cabo en cuestión de segundos).

Internet está lleno de empresas, grandes y pequeñas, que prestan servicios de alojamiento web. Estas empresas se encargan, sobre todo, de que la información de cada sitio web que alojan (es decir, la totalidad del contenido que compone a cada sitio web) se mantenga disponible al público ininterrumpidamente, a la vez de que la misma conserve su integridad y seguridad.

Los servicios de alojamiento web se suelen contratar a través de suscripciones mensuales o anuales, y pueden incluir toda una gama de servicios alternativos, como el registro del dominio, optimizaciones SEO (Optimizaciones en Motores de Búsqueda) o de velocidad, resguardos automáticos, mejoras de seguridad, etcétera. Tanto la disponibilidad de estos servicios alternativos, como la calidad del servicio mismo de alojamiento web, dependerá sobre todo del costo que el usuario esté dispuesto a pagar.

En general, lo que más se valora en un servicio de alojamiento web es la velocidad, la estabilidad y disponibilidad, es decir, que el contenido (el sitio web) esté disponible siempre, de forma consistente y ágil.

Por último, hay tres grandes tipos de alojamientos web, a tener en cuenta:

  • Alojamiento web compartido: es el tipo más económico de alojamiento web y, como su nombre lo indica, es un alojamiento web en el que dos o más sitios web comparten el mismo servidor. Es ideal para sitios pequeños y livianos y, sobre todo, sitios que no sufrirían consecuencias tan graves por eventuales interrupciones del servicio, como blogs, portfolios o sitios institucionales, por ejemplo.
  • Alojamiento web dedicado: al contrario que el alojamiento web compartido, en el alojamiento web dedicado el cliente hace uso exclusivo de un servidor en particular, razón por la que este tipo de servicio suele ser bastante más caro. Este tipo de alojamiento web es ideal para sitios grandes o pesados, o aquellos que reciben cantidades enormes de tráfico, como tiendas en línea, sitios educacionales, sitios de noticias o sitios empresariales.
  • Servidor Virtual Privado (VPS): este tipo de alojamiento web es un híbrido entre el compartido y el dedicado, ya que en este caso el cliente comparte el servidor con otros clientes, pero cuenta con un servidor virtual privado o VPS (por sus siglas en inglés), que le posibilita contar con una serie de recursos fijos que le garantizan una mayor estabilidad y calidad de servicio.
  • Alojamiento web en la nube: el alojamiento web en la nube es, en comparación, relativamente nuevo. En este tipo de alojamiento web, el cliente tiene acceso a una red de almacenamiento dispersada en una cantidad de servidores. La gran ventaja que ofrece es una capacidad prácticamente ilimitada de espacio y una velocidad de conexión superior, a la vez que la solución más confiable en cuanto a estabilidad y tiempo de alta: si un servidor llegara a caer, toda la información está resguardada en otro servidor, por lo que, en teoría, no debería caer el sitio.

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